Guía práctica · 9 minutos
Cómo finalizar un alquiler y entregar las llaves
El error más frecuente es usar un modelo correcto para el supuesto equivocado. Primero identifica por qué termina el contrato; después calcula fechas, comunica y documenta la entrega.
1. Determina por qué termina el alquiler
Desistimiento del inquilino. El artículo 11 LAU permite desistir una vez transcurridos al menos seis meses, comunicándolo con una antelación mínima de treinta días. Solo existe la indemnización legalmente descrita si se pactó en el contrato.
No renovación. Requiere revisar fecha, duración inicial, prórrogas y quién comunica. No copies un preaviso de otra página sin comprobar el régimen temporal del contrato.
Necesidad del arrendador. El artículo 9.3 contiene requisitos específicos. En su redacción vigente, la necesidad debe haberse hecho constar expresamente al contratar y se limita a determinados beneficiarios y destino permanente.
Mutuo acuerdo. Es la opción más flexible, pero debe cerrar fecha, estado, llaves, renta, suministros, fianza y reservas. No hace falta inventar una causa unilateral si ambas partes están de acuerdo.
2. Calcula las fechas desde el documento correcto
- Localiza el contrato original y todos sus anexos.
- Identifica cuándo empezó realmente la posesión.
- Determina la norma y redacción temporal aplicables.
- Calcula desde qué día comienza y termina el preaviso.
- Deja margen para acreditar la recepción.
Anota la fecha de envío y la fecha efectiva solicitada. Si la comunicación llega tarde, no ocultes el problema: negocia una nueva fecha o revisa sus consecuencias.
3. Comunica con contenido verificable
Una buena comunicación identifica partes, inmueble, contrato, causa, fecha y petición concreta. Un burofax puede acreditar contenido y recepción, pero no transforma una causa incorrecta en válida. También pueden existir otros medios acreditables según el caso.
Evita frases absolutas como «renuncio a cualquier derecho» o «la fianza se devolverá íntegramente» antes de revisar el inmueble. Si hay acuerdo, describe exactamente qué se liquida y qué queda pendiente.
4. Prepara la entrega de llaves
- Haz fotografías generales y de desperfectos.
- Compara con el inventario y las fotografías iniciales.
- Anota lecturas de agua, luz y gas.
- Relaciona el número de llaves, mandos y accesorios.
- Indica fecha y hora de entrega.
- Firma un recibo o acta por ambas partes.
La entrega de llaves es una prueba importante de cuándo cesa la posesión. No las dejes sin recibo si existe conflicto sobre la fecha.
5. Calcula el saldo de la fianza
Separa desgaste normal, daños acreditables, rentas y suministros. Una retención debería explicarse con detalle y documentación. El artículo 36.4 LAU establece que el saldo de fianza que deba devolverse devenga interés legal cuando pasa un mes desde la entrega de llaves sin haberse restituido.
Esto exige primero saber cuál es el saldo. No justifica retener indefinidamente sin explicación ni obliga a devolver importes que correspondan a obligaciones acreditadas.
6. Si la otra parte no coopera
Conserva una cronología, comunicaciones y pruebas. Evita actuaciones unilaterales como cambiar cerraduras, retirar bienes o abandonar llaves sin constancia. Si existen impagos, vulnerabilidad, ocupantes no firmantes, daños relevantes o una demanda probable, solicita asesoramiento antes de enviar un texto definitivo.
Para reclamaciones por impago, el requerimiento previo y una eventual enervación dependen de requisitos procesales concretos. No uses una carta genérica como si fuera una resolución judicial.
7. Checklist final
- Contrato y anexos localizados.
- Causa y preaviso comprobados.
- Recepción de la comunicación acreditable.
- Fecha y hora de entrega acordadas.
- Fotos, inventario, lecturas y llaves documentados.
- Renta, suministros y fianza desglosados.
- Copias firmadas y justificantes conservados.
Empieza por el generador de terminación anticipada, el documento de entrega de llaves o la reclamación de fianza según tu situación.